Lo mejor de la segunda jornada de la MBFW Madrid OI 2017
La segunda jornada de la MBFW Madrid, contó con diseñadores habituales de los que siempre se espera que sorprendan. Y así fue. Entre las colecciones presentadas, tenemos que resaltar las de Ana Locking, Sardá y Menchén Tomás, cuyos desfiles fueron más que moda. Sus "story telling" fueron un grito a la libertad.
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ANDRÉS SARDÁ
La firma barcelonesa de lencería trasladó a los asistentes a la época de la Revolución Francesa a través de un recorrido por las clases sociales que protagonizaron el momento del cambio. El pueblo, el ejército y la nobleza. Tres actos en los que la mente se dejó llevar por una pasarela convertida en el escenario de un teatro, que además, contó con la actuación estelar de la actriz Victoria Abril, al inicio y cierre del show.
Las mujeres del pueblo, lideradas por la Marianne, visten ropas desgarradas que dejan ver las prendas íntimas y las siluetas femeninas. El ante o la rafia se combina con tules, sedas y encajes de manera muy sensual. Destacan los corsés, protagonistas de los conjuntos, por encima de "parte de la camisería" como las mangas abullonadas y peplums. Los colores fueron marrón, verde, gris oscuro y malva.
En el ejército predominaron los colores de la bandera tricolor: azul, blanco rojo y burdeos con detalles en dorado. Y la lencería estaba confeccionada en raso, encaje para los bodies, napa y el tejido estrella, el pvc. Los detalles como las bandas, los sombreros o las hombreras, representaron a la perfección la indumentaria de la armada francesa. Destacan las botas XXL del ejército de Sardá.
La nobleza, ajena a los disturbios sociales vivió su particular fiesta en la mansión de Sardá, antes del fatídico final...
Los miriñaques y las enaguas recordaban la pomposidad de la época dorada y los tonos pastel y los tejidos como la organza, el tul y el encaje la riqueza de la que disfrutaba la corte.
Victoria Abril, cerró el desfile representando la caída de la burguesía. Un final en llamas, para un fashion show inolvidable. ¡Bravo!
ANA LOCKING
El mensaje de Martin Luther King "I have a dream...", puso el ritmo a un desfile cargado de ansias de libertad e igualdad, de defensa de los derechos civiles, mientras un puño dorado presidía la pasarela y daba paso a los conjuntos. "The Dreamer" es la tercera obra de una trilogía solo apta para aquellos que creen en el futuro.
En la colección OI 17, pudimos ver propuestas para mujer y hombre inspiradas en los años 70 y en la línea de innovación y de búsqueda de estética de la diseñadora. El desfile se dividió en dos partes muy diferenciadas.
En la primera las siluetas fueron más complejas y definidas. Para mujer destaca el uso de volantes en diferentes partes del cuerpo como mangas, hombros, puños o cuellos. Vestidos largos con vuelo o rectos que contrastan con grandes escotes en V y aperturas en las piernas. Y para caballero, sorprende el uso de tejidos "femeninos" y los abrigos oversize. Todo ello, sin dejar de lado el uso de accesorios y complementos como las gafas XXL de aspecto futurista y las gorrillas.
La segunda parte fue una ruptura radical respecto a la anterior, fue, como dice la diseñadora, "un caos controlado con un trabajo de desestructuración de los pantalones de caballero de sastrería más clásica que se transforman en pichis y faldas, y de la camiseta de algodón que se metamorfosea en prendas irregulares donde crecen cuellos, mangas y cambian de sentido en su ubicación cuello-bajo".
Simplemente, genial, Ana Locking y su lema "All power to the dreamer", que anima a que todos los soñadores sigamos persiguiendo nuestros sueños y cambiemos el mundo. (Foto de portada)
MENCHÉN TOMÁS
Moda y Arte se dan la mano en "Lita" la propuesta OI 17 de Menchén Tomás. La diseñadora se inspira en la obra de Lita Cabellut, pintora española de etnia gitana, cuyas creaciones se caracterizan por la crudeza y realismo de los personajes que retrata. Ambas artistas comparten una fuerte personalidad, que sin duda plasman en sus lienzos.
Menchén muestra dota de emoción y sentimiento a cada conjunto a través del uso de color: blanco y negro como el principio y el fin, gris y plata como símbolo de autoprotección, pinceladas de esperanza en ocres y azules casi verdes como la libertad, el burdeos de los labios de una ... En cuanto a tejidos, tweed con tules, seda en los atardeceres, mariposas y organza... Un juego de contrastes.